Google, Yahoo y Microsoft han terminado de apretar: un dominio sin SPF, DKIM y DMARC ya no entra sin más. Los correos se marcan como spam o directamente se rechazan en el propio SMTP, que es la forma técnica de decir que ni llegan a la carpeta de basura.
Qué son, sin tecnicismos
- SPF: la lista de servidores que tienen permiso para enviar en nombre de tu dominio.
- DKIM: una firma que demuestra que el mensaje no se ha manipulado por el camino.
- DMARC: la instrucción que le dice al que recibe qué hacer si algo de lo anterior falla.
Los tres viven en las DNS de tu dominio. No son un programa que se instala: son tres registros de texto.
Por qué te interesa aunque no hagas envíos masivos
Lo primero que se cae cuando falta autenticación no son las campañas: es el correo normal. El presupuesto que mandas a un cliente con Gmail. La factura. La respuesta a una consulta. Y lo peor es que casi nunca te enteras: para ti sale enviado.
Hay una segunda razón, menos evidente. Sin DMARC, cualquiera puede escribir correos que parezcan tuyos. La suplantación del dominio de una empresa pequeña es un fraude barato y muy común.
Qué hacemos nosotros
Los dominios registrados con nosotros y el correo profesional salen con SPF y DKIM configurados. Si tu dominio está aquí pero el correo lo tienes en otro sitio —o al revés—, esa combinación es la que suele fallar.
Abre un ticket con tu dominio y te decimos exactamente qué registros faltan. Es una comprobación de cinco minutos y evita perder correo sin saberlo.