¿Tu web tiene un formulario de contacto?
Necesitas el de Formulario de Contacto. Es el caso más común: basta con pedir un nombre y un correo.
Si tu web tiene un formulario, comentarios o cookies que no sean estrictamente necesarias, ya trata datos personales: el RGPD y la LSSI te piden informar, pedir permiso cuando toca y poder demostrarlo. Los textos los redacta una asesoría jurídica a partir de lo que hace tu web, no una plantilla.
Un formulario de contacto pide el servicio de Formulario. Un blog con comentarios, el de Blogs. Una tienda que cobra y factura, el de Comercio electrónico, con condiciones de contratación y desistimiento. Y si los alumnos hacen cursos dentro de tu web, el de Plataformas de formación.
Con cookies técnicas, de personalización o de analítica anónima basta la Política de Cookies Básica. Si usas cookies publicitarias o que identifican al usuario, toca la Avanzada. El banner se entrega configurado y funcionando, no solo el texto.
No recibes un documento para que te apañes: aviso legal, privacidad, cookies y condiciones quedan puestos y accesibles en tu web. Vale para cualquier web, esté o no alojada en Netebu; solo hace falta que esté publicada para ver qué datos recoge.
Si añades una tienda, un área de clientes o nuevas cookies, los textos tienen que cambiar con ella. Y si tu web hace varias cosas a la vez, escríbenos antes de contratar: te decimos cuál te encaja y no te vendemos tres si con uno vas servido.
Si tu web tiene un formulario de contacto, permite comentarios o usa cualquier cookie que no sea estrictamente necesaria, ya estás tratando datos personales. Y en cuanto tratas datos personales, el RGPD te pide tres cosas: informar de qué haces con ellos, pedir permiso cuando toca y poder demostrarlo.
No es una formalidad. La Ley 34/2002, de servicios de la sociedad de la información, contempla sanciones desde 30.000 € para las infracciones leves, y la mayoría de las webs que se sancionan no vendían nada: solo tenían un formulario sin informar de nada.
Los textos no salen de una plantilla automática. Los prepara una asesoría jurídica a partir de lo que hace tu web en concreto, adaptados al RGPD y a la LSSI: qué datos pides, para qué los usas, quién los ve y cuánto tiempo los guardas. Por eso hay cuatro servicios distintos y no uno solo: un blog con comentarios no necesita lo mismo que una tienda que emite facturas.
Necesitas el de Formulario de Contacto. Es el caso más común: basta con pedir un nombre y un correo.
El de Blogs. Cuando alguien comenta deja su nombre y su correo, y eso son datos personales.
El de Comercio electrónico. Añade las condiciones de contratación, el derecho de desistimiento y lo relativo al cobro y la facturación.
El de Plataformas de formación, para cuando los alumnos se registran y hacen los cursos dentro de tu web.
Si tu web hace varias de estas cosas a la vez, escríbenos antes de contratar y te decimos cuál te encaja. No queremos venderte tres si con uno vas servido.
¿Vale para cualquier web, aunque no esté alojada en Netebu?
Sí. El servicio es independiente del alojamiento.
¿Cuándo los tengo?
En cuanto la asesoría revisa tu web y nos devuelve los textos. Necesitamos que la web esté publicada para poder ver qué datos recoge.
¿Y si mi web cambia más adelante?
Los textos describen tu web tal y como está cuando se redactan. Si más adelante añades una tienda, un registro de usuarios o una herramienta nueva, escríbenos: hay que revisarlos.
¿Esto me deja cumpliendo el RGPD del todo?
Te deja con los textos y el banner que exige la normativa para tu web. Cumplir del todo también depende de cómo trates los datos por dentro, y eso lo hablamos contigo si lo necesitas.