Montamos una copia completa de tu sitio, tu correo y tus bases de datos en nuestros servidores mientras tu proveedor actual sigue dando servicio. Solo cuando todo está probado y tú das el visto bueno, cambiamos el DNS.
Miramos qué tienes montado, qué versiones usa y qué necesita para funcionar. Sin tocar nada y sin compromiso.
Traemos ficheros, bases de datos y todo el correo con su histórico. Tu proveedor actual sigue sirviendo tu web mientras tanto.
Te damos acceso a la copia en nuestros servidores para que la revises con calma. Nada se publica hasta que dices que sí.
Coordinamos el momento contigo y con tu proveedor, bajamos el TTL antes y hacemos el cambio en la franja que menos te afecte.
Preferimos decírtelo antes que después. La mayoría de los sitios entran en el primer carril y no pagas nada. Para el resto, te damos un presupuesto cerrado antes de empezar.
Lo que se despliega sobre un Plesk normal, actualizado y con una configuración corriente.
Cuando el despliegue lo conoce tu equipo, lo lógico es que lo haga tu equipo. Nosotros ponemos el entorno y resolvemos lo que haga falta.
Un sitio que lleva años sin mantenimiento no se mueve tal cual: hay que ponerlo al día antes, y eso es un trabajo aparte.