Es el mensaje que más nos llega: «la web va lenta». Y casi siempre viene con una sospecha incorporada: será el servidor. A veces lo es. La mayoría de las veces, no. Y hay una forma de salir de dudas en dos minutos, tú mismo, desde tu panel.
Primero: ¿te estás quedando sin recursos?
Tu hosting tiene asignados procesador, memoria, procesos y entrada y salida de disco. En el panel, en Uso de Recursos, ves cuánto gastas y —lo importante— si en algún momento has tocado el techo.
Lo que hay que mirar son los faults: los momentos en los que tu web pidió más de lo que tiene. Cero faults significa que vas sobrado y que la lentitud viene de otro sitio. Si los hay, tienes un patrón que seguir: mira a qué hora ocurren.
Está explicado paso a paso en Cómo ver el consumo de recursos de tu hosting.
Segundo: ¿dónde se va el tiempo?
Si de recursos vas bien, la lentitud está dentro de tu web. Para eso tienes X-Ray, que graba lo que ocurre cuando alguien carga una página y te dice en qué se consume el tiempo: en PHP, en la base de datos o esperando a un servicio de fuera.
Ese tercer caso es el que más sorprende. Una fuente que se carga desde otro servidor, un contador de visitas, un chat, un mapa: tu web se queda esperando a que conteste alguien que no eres tú. Es la causa más fácil de arreglar y la que casi nadie mira.
Cómo lanzarlo, en Cómo rastrear una página lenta con X-Ray.
Tercero: la versión de PHP
Si tu web sigue en una versión antigua, estás dejando velocidad sobre la mesa. El salto de PHP 7.4 a 8.x se nota, y lo puedes hacer tú desde tu dominio en un minuto: Cómo cambiar la versión de PHP de tu web. Haz una copia antes, por si acaso.
Y si nada de esto lo explica
Abre un ticket con una captura de Uso de Recursos. Con eso lo vemos en un momento, y nos ahorramos las tres preguntas de rigor.