Salió Astro 7.3. Es una versión tranquila, de las que arreglan la vida a quien trabaja con la herramienta todos los días, y no trae cambios que rompan nada. Que una versión sea aburrida también es una noticia.
Qué trae
- Bandera
--ignore-lockenastro preview. Permite levantar varios servidores de vista previa a la vez. Si haces pruebas automatizadas en paralelo, esto te quita una piedra del zapato. - Registro de eventos en servicios de imagen y proveedores de caché. Ahora reciben el registrador de Astro en lugar de escribir por su cuenta en la consola, así que respetan el nivel de detalle que hayas configurado.
- Ayudante
finalize()en el adaptador de Cloudflare, para aplicar cookies y valores por defecto a respuestas propias sin montarlo a mano.
Se actualiza con npx @astrojs/upgrade, que revisa también los adaptadores y las integraciones.
Lo que conviene entender antes de elegir Astro
Un sitio hecho con Astro se publica como ficheros estáticos. Eso tiene una consecuencia que casi nadie explica: no hay PHP que optimizar ni caché de servidor que configurar, porque no hay nada que ejecutar en cada visita. Las herramientas de aceleración que tanto importan en un WordPress aquí simplemente no pintan nada.
A cambio, todo el peso se mueve a otro sitio: el proceso de compilación, el despliegue y el dominio. Ahí es donde se gana o se pierde el tiempo.
Dónde alojarlo
Un sitio estático cabe de sobra en un alojamiento normal. Si además compilas en el servidor, ejecutas procesos propios o quieres controlar el despliegue de principio a fin, lo tuyo es un servidor VPS. Y el dominio, que es lo único que de verdad es tuyo en todo esto, lo tienes en dominios.
Fuente: Anuncio de Astro 7.3